Temas que están en el brillo de la lágrima de mil años que llora el hombre de la tapa.



written on miércoles, 1 de agosto de 2012 22:18


Hoy estoy sentada acá, a las 2 a.m., pensando cómo encarar una carta que nunca la va a leer su destinatario y pensando por qué, después de todo, uno tiende a hacer esas cosas. Más allá de eso, me gusta escribirte algo, de vez en cuando, y me parece que hoy lo acontece.
Ayer, 1 de agosto, me pasaron muchas cosas por la cabeza... Vos, entre otras. Después de siete años y tanto que ha pasado y va a seguir pasando, todavía me suelo preguntar qué hubiese pasado si no te hubieses enfermado de la forma en la que te enfermaste y te desvaneciste. Todo sería extremadamente diferente. Me pesa mucho, realmente, pensarlo de esta forma pero gracias a que te fuiste cambié radicalmente. Aún no sé si para bien o para mal. Me encerré mucho, le tenía tanto rencor a tantas cosas y a Dios. Después de tanto rezarle para que pudieses recuperarte y volver a tu casa con esa sonrisa y ese brillo que tenías... Volver a tu casa, con tus perros, con tu familia, que tanto te ama y te extraña y que, lastimosamente, te dio la espalda en ciertas ocasiones. Pero no pasó nada. Me acuerdo cuando mamá atendió el teléfono el 1 de agosto del 2005, después de llegar del trabajo, se quebró y me abrazó tan fuerte como me abrazó pocas veces. Yo no pude hacer nada, ni creerle lo que le habían dicho. Cómo podía ser que te hubieras ido?
Ya no teniendo 10 años, me pregunto por qué no puedo superar lo que pasó, si yo realmente no te conocía. Eras una figura, una persona que veía con poca frecuencia. Los pocos recuerdos que tengo tuyos los guardo como si fuesen mi tesoro más preciado pero mirando atrás ya no los veo con tanta nitidez. También duele ver que te desvanecés en mi memoria. Y me sigo preguntando por qué después de 7 años te sigo llorando, si después de todo no te conocí.
Me gustaría poder plasmar todo lo que tengo contenido pero no puedo y te pido disculpas. Hasta pronto, Dani.